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¿Quién se queda con la mascota en caso de divorcio?

En un divorcio, no solo se decide sobre la vivienda o los hijos: también surge una pregunta cada vez más habitual ¿quién se queda con la mascota? Tras la Ley 17/2021, los animales son reconocidos como miembros de la familia y el juez debe valorar su bienestar antes de resolver la custodia.

El divorcio no solo plantea cuestiones sobre vivienda, hijos o patrimonio, también genera dudas sobre las mascotas. Hoy en día, los animales forman parte de la familia y su futuro en un proceso de divorcio puede convertirse en un foco de conflictos.

En 2021, se modificó el Código Civil para reconocer a los animales como “seres sintientes” y no simples bienes. Esta reforma supuso un cambio radical: ahora, en caso de separación, divorcio o ruptura de parejas de hecho, el juez debe decidir sobre la custodia y el cuidado del animal de compañía, atendiendo siempre a su bienestar y al interés de todos los implicados.

Marco legal: Ley 17/2021 y Código Civil

Reconocimiento de los animales como seres sintientes

La Ley 17/2021 introdujo una modificación esencial: los animales dejaron de ser considerados cosas. El Código Civil establece que son seres vivos dotados de sensibilidad y que el juez debe tener en cuenta su bienestar en caso de divorcio o separación.

Cambios en el Código Civil

La reforma afecta a tres aspectos principales:

  1. Los animales ya no pueden ser embargados ni tratados como simples bienes.
  2. En caso de divorcio y mascotas, el juez decidirá quién asume su custodia o si se establece custodia compartida.
  3. Se puede fijar un convenio regulador que incluya el régimen de cuidado, visitas y gastos del animal de compañía.

¿Quién se queda con la mascota en un divorcio?

Criterios que valora el juez

El juez debe resolver la custodia de la mascota en base al bienestar y al interés del animal. Para ello, analiza:

  • El vínculo de la mascota con cada cónyuge.
  • El tiempo que cada parte puede dedicar a su cuidado diario.
  • La capacidad económica para cubrir gastos veterinarios y de alimentación.
  • La convivencia con hijos menores, priorizando la estabilidad de la familia.

Custodia exclusiva o compartida

El Código Civil permite que el juez atribuya la custodia de la mascota a uno de los cónyuges, o que se establezca una custodia compartida. Esta última opción es cada vez más frecuente, ya que ambos cónyuges suelen tener un vínculo estrecho con el animal de compañía.

¿Qué implica la custodia compartida?

La custodia compartida supone que la mascota pase tiempos alternos con cada cónyuge, al igual que ocurre con los hijos en algunos casos. Esto exige una buena organización y, sobre todo, un acuerdo claro sobre el régimen.

Ventajas de la custodia compartida

  • Favorece el bienestar del animal de compañía, que mantiene el vínculo con ambos dueños.
  • Reparte las responsabilidades de cuidado y gastos.
  • Reduce los conflictos derivados del divorcio con mascota.

Inconvenientes de la custodia compartida

  • Puede ser complicada si hay mala relación entre las partes.
  • Requiere flexibilidad para adaptarse a imprevistos.
  • Necesita un convenio regulador detallado para evitar malentendidos.

Parejas de hecho y animales de compañía

La reforma también afecta a las parejas de hecho. Cuando estas se rompen, el juez puede decidir sobre la custodia del animal de compañía si no existe acuerdo. De la misma forma, el Código Civil obliga a priorizar el bienestar del animal y el interés de la familia.

El convenio regulador y la mascota

Incluir al animal en el convenio regulador

En un divorcio, el convenio regulador no solo debe abordar temas económicos y de hijos, sino también el destino del animal de compañía. Allí se establecerá:

  • Quién asume la custodia de la mascota.
  • Si habrá un régimen de visitas o custodia compartida.
  • Cómo se repartirán los gastos de cuidado y veterinarios.

Modificación del convenio

Si cambian las circunstancias (por ejemplo, uno de los cónyuges ya no puede hacerse cargo del cuidado), se puede solicitar una modificación judicial del convenio regulador para ajustar la situación de la mascota, siempre pensando en su bienestar.

Mediación y acuerdos amistosos en la custodia de animales

Además de la vía judicial, la mediación familiar se ha convertido en una herramienta clave para resolver conflictos relacionados con la custodia de los animales tras un divorcio o separación.

  • Acuerdo amistoso: Lo más recomendable es que las partes pacten de mutuo acuerdo en el convenio regulador quién se hará cargo del animal, los tiempos de convivencia, el régimen de visitas y cómo se repartirán los gastos de manutención y veterinarios.
  • Ventajas: Llegar a un acuerdo evita litigios largos y costosos, reduce la conflictividad y suele garantizar mejor el bienestar del animal, porque son los propios dueños quienes conocen sus necesidades y rutinas.
  • Mediación profesional: En caso de desacuerdo, se puede recurrir a la mediación con la ayuda de un tercero neutral, que facilita la comunicación y la búsqueda de soluciones equilibradas.
  • Revisión judicial: Aunque exista acuerdo, si el juez considera que perjudica gravemente al animal, puede no aprobarlo y fijar nuevas medidas.

En la práctica, cada vez más parejas optan por la mediación para evitar procesos judiciales innecesarios y mantener un marco de colaboración en beneficio del animal.

Conflictos frecuentes en un divorcio con mascotas

1. Cuando uno se niega a entregar la mascota

Si existe un acuerdo en el convenio regulador o una sentencia, su incumplimiento puede generar acciones judiciales de ejecución.

2. Disputas por gastos de cuidado

El juez puede repartir los gastos de alimentación, seguros y veterinarios en función de la capacidad económica de cada parte.

3. Custodia compartida mal organizada

Si no se detalla correctamente el régimen, pueden surgir conflictos sobre los periodos de convivencia de la mascota.

El futuro de tu mascota en un divorcio

Hoy en día, los animales de compañía son considerados parte de la familia, y eso también se refleja en los procesos de divorcio. Más allá de lo que diga el juez, muchas veces la clave está en llegar a un acuerdo amistoso, donde ambas partes puedan pactar cómo organizar la convivencia y el cuidado del animal sin tener que prolongar el conflicto en los tribunales.

La mediación permite soluciones más flexibles y adaptadas a cada caso: desde una custodia compartida hasta el reparto de gastos o un régimen de visitas. Y lo mejor es que evita procesos largos, costosos y emocionalmente desgastantes, garantizando al mismo tiempo el bienestar de tu mascota.

En Kubo Legal acompañamos a nuestros clientes en todo el proceso de divorcio, ya sea negociando acuerdos o defendiéndolos en sala, siempre con el objetivo de proteger sus derechos y el de sus animales.

👉 Consulta con nuestros abogados especialistas en divorcios y encuentra la mejor solución para ti y para tu mascota.

Redactado por...
Estefanía Aguilar
Estefanía Aguilar
Abogada especialista en Derecho Laboral y Civil

Especialista en Derecho Laboral, asesora y defiende a trabajadores en casos de despido, indemnizaciones o abusos por parte de la empresa. También cuenta con experiencia en Derecho de Familia, ofreciendo siempre un enfoque cercano y estratégico para proteger los intereses del cliente en divorcios y convenios reguladores.

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Kubo Legal
¡Hola Vanessa! Para eso están los abogados o mediadores, para llegar a un acuerdo por la custodia del animal.
2025-10-02 12:47:16
Vanessa
Yo creo que con quien tenga un mayor vínculo el animal vamos yo no le doy a mi perra aunque estuviera a su nombre.
2025-10-02 11:18:36

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